Descubre con nosotros el especial proceso de elaboración de AshwaGold.

Los conocimientos acumulados en la medicina tradicional reflejan enseñanzas ancestrales que aún perduran en la actualidad. A pesar de los grandes avances propiciados por la medicina occidental y el desarrollo de la tecnología, los remedios naturales son una opción atractiva para miles de personas a nivel mundial. Debido -principalmente- a las ventajas terapéuticas que ofrecen este tipo de abordajes alternativos, entre las cuales destacan un menor costo y mayor accesibilidad, así como al largo historial de beneficios obtenidos, las prácticas tradicionales trascienden las barreras del tiempo y ganan cada día más partidarios.

Incluso la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha reconocido la importancia de las plantas medicinales para la salud pública en los países en desarrollo. Hoy por hoy, los remedios a base de hierbas desempeñan un papel vital en los sistemas de atención en salud gracias a que tienen un buen nivel de seguridad y, como mencionamos previamente, son más accesibles a un menor costo. Además, tienen el valor añadido de la fe, profesada a nivel popular.

De igual forma, los enfoques inspirados en la medicina tradicional siguen siendo importantes para el tratamiento de enfermedades crónicas, así como para facilitar el descubrimiento de fármacos derivados de productos naturales. Tal es el caso de la Withania somnífera Dunal. Esta planta pertenece a la familia de las solanáceas y se ha utilizado durante más de 2.500 años para tratar todo tipo de enfermedades y dolencias humanas.

En los apartados subsiguientes te comentaremos más acerca de esta interesante planta proveniente de la India y sobre cuáles son sus beneficios. Asimismo, te invitamos a adentrarte con nosotros en el proceso de fabricación de AshwaGold, un complemento alimenticio de raíz de ashwagnadha de alta concentración. Descubre como los conocimientos ancestrales son aplicados de manera moderna para obtener un producto de la más alta calidad. Pero primero, vayamos – literalmente – a la raíz del tema.

¿Qué es la Ashwagandha?

La ashwagandha (Withania somnifera Dunal) es la hierba insignia del Ayurveda, el sistema médico tradicional de la India. Esta hierba se conoce desde hace siglos, pero el incremento de su popularidad en todo el mundo durante las últimas décadas se relaciona con una gran cantidad de estudios científicos en el área de la farmacología y la medicina, realizados recientemente.

Entre las múltiples propiedades que se le atribuyen a la ashwagandha, se dice que esta planta promueve el equilibrio en el organismo. Asimismo, está considerada como una hierba adaptógena que ayuda al cuerpo a adaptarse con éxito a condiciones estresantes. Además, es importante destacar que la ashwagandha es una de las pocas hierbas con efectos significativos a nivel psicológico y fisiológico cuando se trata del funcionamiento humano.

Como adaptógeno, la ashwagandha interviene de forma inespecífica normalizando la función fisiológica del cuerpo, actuando sobre el eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA) y el sistema neuroendocrino. El eje HPA utiliza bucles reguladores de retroalimentación hormonal para ayudar a mantener la homeostasis (equilibrio de los sistemas) del organismo. Por ello, es una parte esencial del sistema neuroendocrino.  De igual forma, el eje HPA controla las reacciones al estrés y regula varios procesos como la digestión, el sistema inmune, la conducta sexual, las emociones y el metabolismo energético del organismo.

Principales componentes de esta hierba milenaria

El empleo de la ashwagandha como planta medicinal dentro de la medicina ayurveda data de más de 3.000 años. Sin embargo, los principales componentes fitoquímicos de esta hierba eran desconocidos hasta hace unas pocas décadas. Mediante estudios realizados (estudio, estudio, estudio), se han podido determinar los principales fitocomponentes de la ashwagandha.

Entre los principales componentes bioactivos se encuentran una variedad de alcaloides (ashwagandhina, cuscohigrina, tropina, pseudotropina, isopelletierina, y anaferina) y lactonas esteroidales (los withanólidos A a Y, dehidrowithanólido R, withasomniferina A, withasomidienona, withasomniferoles A a C, withanona y withaferina A – una lactona terpénica –). Además, esta hierba también posee aminoácidos (como el triptófano), fitoesteroles sitoindósidos y beta sitosterol (referencia).

Desde un punto de vista farmacológico, los principios activos de la ashwagandha son esencialmente los withanólidos, con una estructura química similar para muchas plantas de la misma familia. Por ende, dichos fitoquímicos son los principales responsables de sus efectos terapéuticos.

Tanto en ensayos clínicos independientes como en miles de años de uso tradicional, la raíz es la parte de la planta que se usa predominantemente, y no las partes aéreas como las hojas. En consecuencia, no debe extrañarnos que los expertos recomienden el uso exclusivo de la raíz, ya que éstas disponen de una base científica más amplia y mejor establecida en términos de evidencia clínica en animales y humanos. De hecho, el uso terapéutico de la hoja ni siquiera se menciona en ninguno de los textos de la Farmacopea Ayurvédica, británica, India, estadounidense y otros textos monográficos.

La raíz de ashwagandha en la medicina ayurveda

Los clásicos ayurvédicos catalogan a la withania somnifera como un Rasayana, es decir, como una preparación herbal que sirve de tónico durante la infancia, medicina en la edad adulta y actúa como rejuvenecedor en las personas mayores. Gracias a sus propiedades, la ashwagandha ostenta un lugar especial en la lista de las hierbas Rasayana, por no decir que encabeza la lista.

Adicionalmente, la raíz de esta hierba milenaria es ampliamente reconocida por sus potentes propiedades afrodisíacas y vigorizantes. Aunque también tiene un efecto relajante, como lo insinúa el “somnífera” de su nombre científico. Por ello, se considera que la ashwagandha es capaz de lograr y mantener el equilibrio de los diversos sistemas corporales.

Como mencionamos previamente, de acuerdo con las creencias tradicionales, la raíz de ashwagandha rejuvenece el organismo y contribuye a prolongar la vida, por lo que también suele emplearse como una hierba nootrópica. En este sentido, la withania somnífera mejora la capacidad de aprendizaje y memoria y, tomando en consideración sus cualidades regenerativas generales, resulta ideal en casos de insomnio, agotamiento nervioso, problemas relacionados con la memoria, cansancio y otras condiciones asociadas.

En el sistema ayurvédico, la raíz ashwagandha tiene un uso preferente como coadyuvante en el tratamiento de diversas condiciones psicosomáticas y afecciones de la piel. Asimismo, se emplea para incrementar la resistencia física y mental, el fortalecimiento neuromuscular y mejorar la vitalidad. En el caso de los niños, esta planta medicinal ha sido usada desde la antigüedad para corregir casos de desnutrición.

Finalmente, gracias a la evidencia científica disponible, se ha demostrado que la ashwagandha posee propiedades inmunomoduladoras, antiestrés y antienvejecimiento, al igual que una acción protectora a nivel cardiovascular. También se ha comprobado su eficacia en el tratamiento del hipotiroidismo (estudio), la ansiedad (estudio) y la depresión, entre otros.

Aplicando conocimientos ancestrales…en la actualidad

En Serpens, siempre hemos abogado por la transmisión de la sabiduría contenida en la medicina tradicional de distintas etnias. Por ello, creemos firmemente en la importancia de difundir las propiedades de plantas selectas utilizadas desde la antigüedad con fines terapéuticos. Con esta finalidad, hemos creado una amplia gama de complementos alimenticios de origen natural, entre los que destaca AshwaGold.

AshwaGold es un extracto de raíz de ashwagandha de espectro completo y alta concentración, con un proceso de elaboración que encierra más de 14 años de investigación y desarrollo. Nuestro producto está diseñado para ofrecer todos los beneficios de la raíz de ashwagandha, respetando el balance de sus componentes y atendiendo a los más elevados estándares de calidad.

Por ello, nos enfocamos en cumplir con las estrictas normativas que regulan el proceso de elaboración de nuestro complemento alimenticio. De esta manera, aseguramos la trazabilidad y el control de calidad de que cada lote de ashwagandha. A continuación, explicaremos en detalle las fases en la manufactura de AshwaGold.

Cultivo y recolección de la ashwagandha, certificada écologica

En Rajasthan las raíces de Ashwagold están seleccionadas manualmente todo con certificación ecológica.

Dependiendo de la localización geográfica y el lugar de cultivo, la proporción de los componentes bioactivos presentes en la raíz de ashwagandha puede verse afectada. Por ejemplo, las características y condiciones del suelo pueden influir en el contenido de withanólidos. Asimismo, las raíces de menor calidad o que se hayan visto sometidas a un largo período de almacenamiento son prácticamente inútiles y tienen un escaso efecto terapéutico.

La withania somnífera requiere suelos bien drenados, arcillosos y/o arenosos, de color rojo claro y con un pH de 7,5-8,0. De igual manera, al ser un cultivo tardío de la temporada de lluvias, la ashwagandha requiere una estación relativamente seca. Debido a esto, las áreas que reciben entre 650-750 mm de lluvia son las más adecuadas para su cultivo.

 

Las raíces de ashwagandha utilizadas para la elaboración de AshwaGold son cultivadas en granjas localizadas en Rajasthan (India), donde el terreno cumple las condiciones necesarias para obtener raíces de alta calidad. Además, es importante destacar que este cultivo se realiza de manera orgánica y gracias a ello, contamos con el certificado internacional que así lo respalda.

Adicionalmente, ¡no usamos raíces viejas para nuestro extracto! Solo empleamos raíces de gran calidad, es decir, raíces seleccionadas: sólidas y brillantes, de hasta 7 centímetros de longitud (aproximadamente), y 1-1,5 centímetros de diámetro.

Todo el proceso está certificado orgánico, y cada año, los inspectores del organismo de certificación orgánica evalúan cada aspecto de nuestra tierra, métodos de producción e instalaciones, incluida la evaluación de la rotación de cultivos, los programas de fertilidad del suelo, los programas de control de plagas, el mantenimiento de maquinaria y el uso del agua, así como la documentación administrativa y prácticas.

Tratamiento moderno de una raíz ancestral, aqui te lo explicamos todo

Nuestro extracto de raíz de ashwagandha es fabricado de acuerdo con las guías de Buenas Prácticas de Manufactura actuales (GMP en inglés), establecidas por la OMS y la Food and Drugs Administration (Administración de Alimentos y Medicamentos de los Estados Unidos).

Seleccion, limpieza y pretratamiento

Tras su recolección, las raíces de ashwagandha crudas son almacenadas y sometidas a un período de cuarentena. Posteriormente, se seleccionan, lavan y se preparan para su procesamiento. Las raíces seleccionadas se lavan con agua (de ósmosis inversa y desmineralizada), en una lavadora especialmente diseñada; para eliminar arena, polvo y otros materiales no deseados. Luego, las raíces son secadas con aire caliente.

Entre tradición y modernidad, maceración con leche

A continuación, las raíces secas se maceran con leche durante 5 horas. Este tratamiento previo se realiza de acuerdo con las técnicas descritas por los curanderos y textos tradicionales de la medicina ayurveda. Además, el pretratamiento de la leche es importante en nuestro proceso de extracción porque, de hecho, esto es lo que conduce a la retención tanto de los componentes hidrófilos como de los lipófilos de la raíz cruda, lo que a su vez conduce a un extracto de espectro completo de tan alta potencia.

Secado, calefacción y polvo fino

Transcurrido el tiempo de maceración, las raíces se secan nuevamente y se transforman en polvo fino, a través de un proceso de pulverización. Seguidamente, la ashwagandha pulverizada se mezcla con agua en cantidades iguales y se remueve durante 2 horas. Esta mezcla líquida se transfiere a una caldera, se le añade más agua y se calienta continuamente durante 20 minutos, tiempo durante el cual se controla estrictamente la temperatura y presión.

Una vez terminado el tiempo de cocción, el compuesto acuoso resultante se enfría y se filtra para eliminar la fibra, materiales indeseados y partículas de desecho. La decocción obtenida se pasa a un secador al vacío y se seca a bajas temperaturas hasta obtener un contenido de humedad del 2-3%.

El producto final obtenido del secado se encuentra en forma de polvo, el cual es sometido a un micro-pulverizador, dando como resultado un polvo aún más fino. Este polvo luego se coloca en un tamiz vibratorio para obtener las partículas del tamaño deseado.

Controles de calidad rigurosos que aseguran la eficacia

Una vez finalizado todo el proceso de elaboración, el extracto en polvo es envasado en un plástico apto para alimentos de polietileno doble, y luego se coloca en tambores de PEAD (polietileno de alta densidad), herméticamente sellados.

Para asegurar la alta calidad y la consistencia de nuestro producto, así como evitar que la materia prima y el material sin acabar sean adulterados, contaminados o dañados; se han establecido controles en cada etapa del proceso de fabricación. Asimismo, se realizan diversas pruebas a muestras obtenidas del producto final, entre ellas: análisis microbiológicos, fitoquímicos, pruebas para metales pesados, pesticidas, entre otros.

Adicionalmente, aseguramos el manejo de todo el material por personal capacitado y calificado, desde la recepción y almacenaje en las instalaciones de las raíces crudas hasta el extracto terminado. De igual forma, el procesamiento se realiza de manera exclusiva en salas limpias de diseño exclusivo y se acompaña con el cumplimiento exhaustivo de las correspondientes medidas de higiene y sanidad por parte del personal. Dichas medidas de higiene también se aplican a las instalaciones, los utensilios empleados y la maquinaria utilizada.

Como consecuencia de este riguroso proceso de supervisión y control, cada muestra y cada lote de nuestro extracto de ashwagandha está asegurado mediante un certificado de análisis.

Y, si soy vegano/a, ¿existe alguna alternativa apta para mí?

Pues, en este caso, no tienes nada de qué preocuparte porque también te ofrecemos una alternativa para que puedas disfrutar de los beneficios que brinda la ashwagandha. Aunque el procesamiento previo de maceración con leche es lo que realmente hace única nuestra patente de ashwagandha, comprendemos y respetamos a todas aquellas personas que toman la decisión y se comprometen a llevar un estilo de vida libre de productos de origen animal.

En consecuencia, también tenemos disponible una versión apta para veganos, sin el tratamiento previo con leche. Sin embargo, es importante destacar que, para ambos casos, nuestra ashwagandha está certificada como un producto orgánico. Por ende, todos nuestros consumidores pueden estar tranquilos acerca de la calidad que posee nuestro producto, ya que contamos con los distintos sellos que así lo legitiman: AshwaGold es, sin duda, la mejor alternativa cuando hablamos de ashwagandha

¿Quieres saber más sobre nuestro proceso de fabricación?

Si deseas complementar la información de este artículo, no dudes en escribirnos directamente. De igual forma, en este enlace puedes leer un poco más al respecto.