La Ashwagandha es una planta usada en la elaboración de remedios naturales desde hace cientos de años en la medicina Ayurveda, el sistema médico tradicional de la India. Debido a su amplia gama de beneficios, es considerada una planta adaptógena con múltiples propósitos terapéuticos.

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Las plantas adaptógenas protegen al cuerpo del estrés físico y emocional, y contribuyen a mantener la homeostasis, es decir, el equilibrio en nuestro organismo. Por ello, dentro de las propiedades de la ashwagandha, destaca su acción reguladora de cortisol. El cortisol es conocido como la “hormona del estrés” y su presencia crónica en el cuerpo puede resultar perjudicial para la salud. Gracias a su efecto, la ashwagandha resulta una excelente aliada contra el estrés y la ansiedad.

Sin embargo, el papel de la ashwagandha como planta medicinal es mucho más extenso. En la medicina ayurvédica se usa como Rasayana (1), es decir, una preparación herbal orientada a mejorar el estado físico y mental en niños y adultos. También es consumida en forma de tónico por personas mayores con el objetivo de incrementar la longevidad.

La ashwagandha ha sido ampliamente estudiada por la comunidad científica como consecuencia de sus múltiples propiedades y beneficios sobre la salud. Producto de dichos estudios se han podido comprobar los efectos antiinflamatorios, anticancerígenos, antioxidantes e inmunomoduladores de la ashwagandha (2). En los siguientes apartados profundizaremos sobre los efectos fitoterapéuticos de la ashwagandha y os comentaremos las distintas aplicaciones que tiene esta planta medicinal en la actualidad. Pero antes de decirte todos los beneficios que se le atribuye, conozcamos mejor esta planta.

Conociendo la ashwagandha

La ashwagandha también es llamada ginseng indio, cereza de invierno y bufera; aunque su nombre científico es Whitania somnífera. El nombre ashwagandha proviene del sánscrito “olor a caballo”, para hacer referencia al particular olor que posee esta planta, así como también a su efecto energizante que se le atribuye.

Los componentes activos de la ashwagandha se encuentran en las raíces, hojas y frutos. Sin embargo, la raíz suele ser la parte más utilizada en la preparación de remedios naturales y como suplemento alimenticio.

Por lo general, la ashwagandha se encuentra disponible en forma de polvo o en cápsulas. En la India, es común mezclar el polvo de ashwagandha con agua, leche, miel o mantequilla clarificada para su consumo. En la medicina ayurvédica, suele prescribirse para mejorar el funcionamiento cerebral y la memoria (1). También se usa para tratar el estrés y la ansiedad, como agente antinflamatorio, para mejorar el funcionamiento del aparato reproductor, entre otras aplicaciones.

Asimismo, al ser una hierba adaptógena, la ashwagandha mejora las defensas del organismo contra las enfermedades: incrementa la respuesta defensiva a agentes adversos (como el aumento de leucocitos en la respuesta inmunitaria) y genera reacciones adaptativas. Por consiguiente, la ashwagandha es capaz de hacer más resilientes a las células de nuestro cuerpo.

Beneficios de la Ashwagandha

Aunque los estudios con ashwagandha se siguen multiplicando, he aquí un resumen con sus principales beneficios que esta planta medicinal podría tener sobre la salud.

1. Podría ayudar a combatir el estrés y la ansiedad

Posiblemente, este es uno de los beneficios más notorios de la ashwagandha. La ashwagandha es capaz de reducir los niveles de cortisol en personas sometidas a estrés crónico (3). Además, ayuda a restaurar el funcionamiento adrenal saludable y normalizar el sistema nervioso simpático. De esta manera, disminuye el nivel de estrés. Del mismo modo, la ashwagandha es capaz de reducir la sobreexcitación de las neuronas. Por consiguiente, contribuye a mejorar el enfoque y el bienestar mental.

Un estudio publicado en la Indian Journal of Psychological Medicine, con una muestra de 64 sujetos, comprobó que la suplementación con extracto concentrado de raíz de ashwagandha era eficaz para el tratamiento del estrés y mejora de la calidad de vida de personas sometidas a estrés crónico (3). En dicho estudio, el nivel de cortisol sérico de los participantes pertenecientes al grupo de ashwagandha se redujo de manera significativa. De igual forma, se evidenciaron mejoras mayores a un 50% en aspectos como la ansiedad, el estrés y el insomnio relacionado con la ansiedad en los participantes, los cuales fueron valorados a través de un cuestionario. Finalmente, los autores del estudio concluyeron que el extracto de raíz de ashwagandha de amplio espectro mejora la resistencia individual al estrés, lo cual repercute de manera positiva en la calidad de vida percibida.

Igualmente, otro estudio realizado con 75 participantes comprobó la superioridad del tratamiento naturopático, el cual incluía suplementación con ashwagandha, sobre el tratamiento convencional de psicoterapia para el tratamiento de ansiedad generalizada moderada y severa (4).

2. Podría mejorar y normalizar la función tiroidea

La ashwagandha tiene el potencial de regular trastornos hormonales, en especial los que se encuentran relacionados con el funcionamiento de la glándula tiroides. Experimentos realizados con animales han demostrado la capacidad de la ashwagandha de reducir las concentraciones de tiroxina (T4) y triyodotironina (T3) en plasma (5).

Del mismo modo, un estudio realizado en pacientes con hipotiroidismo subclínico confirmó el efecto terapéutico de la ashwagandha en la regulación del funcionamiento de la tiroides. Los autores de dicho artículo, publicado en 2017, destacaron el posible rol de la ashwagandha en la regulación del eje hipotálamo-hipofisario-tiroideo, así como su capacidad de normalizar los valores de hormona estimulante de la tiroides o tirotropina (TSH) en sangre (5).

Por consiguiente, la ashwagandha puede ser una herramienta terapéutica útil en el restablecimiento de la función tiroidea normal.

3. Podría aumentar la libido femenina y masculina

El estrés puede afectar negativamente la salud sexual en mujeres (6) y hombres, generando una disminución del deseo sexual y provocando ansiedad en muchos casos. Además, si la motivación y el deseo sexual disminuyen, la función sexual puede resultar comprometida. Asimismo, el estrés está relacionado con niveles elevados de cortisol en sangre y un aumento en el cortisol está asociado a su vez con la disfunción gonadal y sexual.

La ashwagandha, al ser una planta adaptogénica, ayuda a reducir el estrés disminuyendo el nivel de cortisol en el plasma sanguíneo.

Igualmente, esta planta se caracteriza por tener un efecto vigorizante e incrementar la libido tanto en hombres como en mujeres (6).

Por si fuera poco, también se ha demostrado que la ashwagandha es capaz de incrementar el peso gonadal en ambos sexos, mejorar la foliculogénesis y espermatogénesis. También puede normalizar los valores de hormona luteinizante (LH), hormona estimulante del folículo (FSH) y testosterona.

Adicionalmente, un estudio realizado con mujeres sanas demostró que el consumo de raíz de ashwagandha mejoró de manera significativa el índice de función sexual y de ansiedad sexual femenina en las participantes (6). Por último, se cree que la ashwagandha mejora el equilibrio hormonal influyendo en la inducción de secreción de la hormona liberadora de gonadotropina, a través de su característica GABA mimética.

4. Podría contribuir a mejorar la recuperación e incrementar la fuerza muscular

Gracias a su propiedad adaptogénica y vigorizante, la suplementación con ashwagandha resulta beneficiosa al ser combinada con un entrenamiento de fuerza, tal como señala un artículo publicado en 2015 (8).

Mediante dicho estudio se demostró que los adultos sometidos a un entrenamiento de fuerza y suplementación con ashwagandha obtuvieron mejores resultados que los sujetos pertenecientes al grupo de placebo en parámetros de: fuerza muscular, porcentaje de grasa corporal, testosterona, tamaño y recuperación muscular (8).

La ashwagandha, al aumentar los niveles de testosterona, promueve el crecimiento muscular y, por ende, el tamaño del músculo. Además, al disminuir el cortisol circulante, inhibe la reducción de la masa muscular, ya que el cortisol es un agente catabólico. Por otro lado, las propiedades antioxidantes y antiinflamatorias de la ashwagandha promueven una recuperación muscular en menor tiempo.

5. Podría mejorar la resistencia cardiorrespiratoria

Ya se trate de un atleta profesional o alguien poco familiarizado con el entrenamiento físico, la ashwagandha puede ayudar a mejorar la condición física e incrementar tu resistencia cardiorrespiratoria. Al disminuir el estrés, mejorar el enfoque y bienestar mental, la ashwagandha permite incrementar la concentración y optimizar el desempeño deportivo.

Un estudio aleatorizado y controlado con placebo evidenció un incremento estadísticamente significativo en la media del consumo máximo de oxígeno de atletas sanos tras el consumo de ashwagandha, por encima de los valores obtenidos en atletas con placebo (9). De igual forma, se encontró un impacto positivo en todos los aspectos relacionados con la calidad de vida.

Los autores del estudio también reseñaron hallazgos previos donde se ha demostrado un incremento de glóbulos rojos y el recuento de hemoglobina gracias a la ashwagandha; mejorando así el transporte de oxígeno al músculo y, en consecuencia, el consumo de oxígeno (9).

6. Es relativamente segura y ampliamente disponible

La Ashwagandha es un suplemento seguro para la mayoría de las personas, aunque se desconocen sus efectos a largo plazo.

Una revisión de 69 estudios encontró que la raíz de ashwagandha parece ser segura y efectiva para controlar ciertas condiciones de salud, como el estrés, la ansiedad y el insomnio (20).

Un estudio en 80 hombres y mujeres sanos mostró que tomar 600 mg de ashwagandha al día durante 8 semanas era seguro y no causaba ningún efecto adverso en la salud de los participantes (21).

Sin embargo, ciertas personas no deberían tomarlo. Por ejemplo, las personas embarazadas deben evitarlo porque puede causar la pérdida del embarazo si se usa en dosis altas (22).

Además, las personas con cáncer de próstata sensible a las hormonas y las que toman ciertos medicamentos, como benzodiazepinas, anticonvulsivos o barbitúricos, deben evitar tomar ashwagandha (22).

Asímismo, se han informado algunos efectos secundarios en personas que toman suplementos de ashwagandha, que incluyen malestar gastrointestinal superior, somnolencia y diarrea (22).

Además, la ashwagandha puede afectar la tiroides, por lo que las personas con enfermedad de la tiroides deben consultar con un profesional de la salud antes de tomarla (5, 23).

Por otro lado, las recomendaciones de dosificación para el consumo de ashwagandha varían de un estudio a otro. Por ejemplo, se ha demostrado que las dosis que oscilan entre 250 y 1250 mg por día son efectivas para diferentes afecciones. Sin embargo, es importante consultar a un profesional de la salud si tiene preguntas sobre la dosificación de ashwagandha.

De hecho, los resultados de la investigación sugieren que los efectos de ashwagandha no son inmediatos, así que tenga en cuenta que es posible que deba tomarla durante varios meses antes de comenzar a notar sus efectos (24).

Puede tomar ashwagandha de muchas maneras, ya sea en una sola dosis o en múltiples dosis por día. Y puede tomarlo con las comidas o con el estómago vacío (24).

7. Podría mejorar la memoria y reducir la degeneración de células cerebrales

La ashwagandha es un agente antiinflamatorio natural.

Debido a la acción de sus componentes, la ashwagandha previene la transcripción mediada por el factor nuclear de transcripción kappa B (NF-κB) (10). Este factor de transcripción interviene en la activación de genes proinflamatorios relacionados con modelos de enfermedades degenerativas, como la demencia y el Alzheimer (11, 12).

La neuroinflamación es una respuesta inmune de defensa ante daños en el sistema nervioso central. Sin embargo, también resulta un factor de riesgo clave en las enfermedades neurodegenerativas. La ashwagandha suprime el daño oxidativo y la respuesta inflamatoria de las células de la microglía.

Así mismo, un estudio realizado en 2017 y publicado en el Journal de Dietary Supplements, concluyó que la suplementación con extracto de raíz de ashwagandha puede ser eficaz para mejorar la memoria general y a corto plazo de adultos con deterioro cognitivo leve (14). Así como mejorar la función ejecutiva, la atención y la velocidad de procesamiento de la información (14).

8. Podría incrementar la fertilidad y la función sexual masculina

Como mencionamos antes, la ashwagandha reduce el cortisol en sangre, disminuyendo el estrés y generando una capacidad adaptativa en el organismo. También aumenta los niveles de testosterona y, debido a su efecto energizante, incrementa la libido en hombres y mujeres.

Sin embargo, los beneficios de la ashwagandha a nivel sexual no terminan allí. Un estudio realizado con hombres oligospérmicos demostró que el tratamiento natural con extracto de ashwagandha mejora la fertilidad en estos casos (15). El consumo de raíz de ashwagandha aumenta la concentración de espermatozoides, el volumen de eyaculación y el recuento de espermatozoides móviles, además de aumentar la testosterona. Por ello, la ashwagandha es considerada como un remedio natural excepcional dentro de la Ayurveda cuando se trata de disfunción sexual (7).

9. Podría inducir la relajación y el sueño

Debido a su efecto sobre el estrés y la ansiedad, los beneficios de la ashwagandha se extienden a otros aspectos de la vida diaria como el estado de relajación y la conciliación del sueño. Tal como su nombre científico indica, la ashwagandha tiene un potencial somnífero, es decir, inductor de sueño.

Recientemente, un estudio experimental realizado con ratones comprobó que el trietilenglicol, un componente de la ashwagandha es un potente inductor del sueño (16). Y, a diferencia de los fármacos usados actualmente con el fin de conciliar el sueño y tratar el insomnio, la ashwagandha no genera dependencia ni tiene efectos adversos indeseados.

10. Podría ayudar a controlar el peso e incrementar el bienestar general.

Previamente hemos hablado de la relación entre el cortisol y el estrés. Sin embargo, es importante destacar que el aumento crónico de cortisol también está relacionado con un incremento en la adiposidad visceral y el hambre. Además, el estrés y la ansiedad son factores que pueden modificar los hábitos alimenticios e impactar así en el peso corporal (17).

La suplementación con ashwagandha reduce los marcadores fisiológicos y psicológicos de estrés, como ya hemos mencionado. Mediante la disminución del estrés y la ansiedad, la ashwagandha influye positivamente en el control del peso corporal (17).

Un estudio aleatorizado, doble ciego y controlado con placebo, encontró reducciones significativas, tras el consumo de extracto de raíz de ashwagandha, en las medidas de peso e índice de masa corporal de sujetos con estrés crónico; mayores a las encontradas en el grupo placebo (17).

Además, otro estudio con roedores demostró que la raíz de ashwagandha, así como sus hojas, tienen un efecto hipoglucemiante e hipolipidémico (18).

11. Podría mejorar los síntomas de la menopausia

La menopausia es el proceso gradual de la disminución del funcionamiento de los ovarios, el cual se caracteriza por la interrupción de la menstruación en las mujeres. Esta transición natural en el ciclo de vida de las mujeres involucra diversas adaptaciones biológicas y psicológicas.

Sofocos, dolores de cabeza, irritabilidad, cambios de humor y trastornos del sueño son algunos de los principales síntomas que caracterizan a la menopausia y los cuales pueden mejorar con el uso de la ashwagandha. Un estudio realizado con 52 mujeres menopaúsicas concluyó que el tratamiento combinado de ashwagandha y otras hierbas medicinales durante 3 meses, mejoró las dolencias somáticas y psicológicas de las participantes de manera significativa (19).

Este efecto terapéutico de la ashwagandha sobre el alivio de los síntomas experimentados durante la menopausia se debe a la normalización de los niveles de estradiol, FSH, LH y otras hormonas femeninas. Además, su efecto adaptógeno contribuye a mejorar el estado anímico.

12. Podría mejorar la calidad de vida de los adultos mayores

Como ya hemos mencionado previamente, la suplementación con ashwagandha mejora el estrés y la ansiedad al reducir los niveles de cortisol en plasma. Del mismo modo, su consumo tiene un impacto positivo en la prevención y el tratamiento alternativo de condiciones crónicas relacionadas al envejecimiento, como lo son las enfermedades neurodegenerativas.

Además, gracias a su efecto antiinflamatorio y a los beneficios que tiene en la regulación hormonal, no ha de extrañarnos que la ashwagandha sea capaz de mejorar la calidad de vida de los adultos mayores.

13. Podría reducir el estrés oxidativo

Finalmente, la ashwagandha tiene un marcado efecto antioxidante y antinflamatorio que, junto con su acción inmunomoduladora, mejora las defensas del organismo contra las enfermedades crónicas (13). En consecuencia, la ashwagandha facilita la protección contra el daño celular causada por radicales libres y mediadores inflamatorios como el N-FκB. (2)

Referencias y enlaces de interés:

1.- Singh, N., Bhalla, M., de Jager, P., & Gilca, M. (2011). An overview on ashwagandha: a Rasayana (rejuvenator) of Ayurveda. African Journal of Traditional, Complementary and Alternative Medicines8(5S). Disponible en: https://www.ajol.info/index.php/ajtcam/article/view/67963

2.- Mishra, L. C., Singh, B. B., & Dagenais, S. (2000). Scientific basis for the therapeutic use of Withania somnifera (ashwagandha): a review. Alternative medicine review5(4), 334-346. Disponible en: http://anaturalhealingcenter.com/documents/Thorne/articles/Ashwagandha.pdf

3.- Chandrasekhar, K., Kapoor, J., & Anishetty, S. (2012). A prospective, randomized double-blind, placebo-controlled study of safety and efficacy of a high-concentration full-spectrum extract of ashwagandha root in reducing stress and anxiety in adults. Indian journal of psychological medicine34(3), 255-262. Disponible en:  https://europepmc.org/articles/pmc3573577

4.- Cooley, K., Szczurko, O., Perri, D., Mills, E. J., Bernhardt, B., Zhou, Q., & Seely, D. (2009). Naturopathic care for anxiety: a randomized controlled trial ISRCTN78958974. PLoS One4(8), e6628. Disponible en: https://journals.plos.org/plosone/article?id=10.1371/journal.pone.0006628

5.- Sharma, A. K., Basu, I., & Singh, S. (2018). Efficacy and safety of ashwagandha root extract in subclinical hypothyroid patients: a double-blind, randomized placebo-controlled trial. The Journal of Alternative and Complementary Medicine24(3), 243-248. Disponible en:  https://www.liebertpub.com/doi/abs/10.1089/acm.2017.0183

6.- Dongre, S., Langade, D., & Bhattacharyya, S. (2015). Efficacy and safety of Ashwagandha (Withania somnifera) root extract in improving sexual function in women: a pilot study. BioMed research international2015. Disponible en: https://www.hindawi.com/journals/bmri/2015/284154/abs/

7.- Nasimi Doost Azgomi, R., Zomorrodi, A., Nazemyieh, H., Fazljou, S. M. B., Sadeghi Bazargani, H., Nejatbakhsh, F., … & Ahmadi AsrBadr, Y. (2018). Effects of Withania somnifera on reproductive system: a systematic review of the available evidence. BioMed Research International2018. Disponible en:  https://www.hindawi.com/journals/bmri/2018/4076430/abs/

8.- Wankhede, S., Langade, D., Joshi, K., Sinha, S. R., & Bhattacharyya, S. (2015). Examining the effect of Withania somnifera supplementation on muscle strength and recovery: a randomized controlled trial. Journal of the International Society of Sports Nutrition12(1), 1-11. Disponible en: https://jissn.biomedcentral.com/articles/10.1186/s12970-015-0104-9

9.- Choudhary, B., Shetty, A., & Langade, D. G. (2015). Efficacy of Ashwagandha (Withania somnifera [L.] Dunal) in improving cardiorespiratory endurance in healthy athletic adults. Ayu36(1), 63. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4687242/

10.- Kataria, H., Kumar, S., Chaudhary, H., & Kaur, G. (2016). Withania somnifera suppresses tumor growth of intracranial allograft of glioma cells. Molecular neurobiology53(6), 4143-4158. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/26208698

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23.- Gannon, J. M., Forrest, P. E., & Chengappa, K. R. (2014). Subtle changes in thyroid indices during a placebo-controlled study of an extract of Withania somnifera in persons with bipolar disorder. Journal of Ayurveda and integrative medicine5(4), 241. Disponible en: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC4296437/

24.- Kubala, J. & Spritzler, F. 9 Proven Health Benefits of Ashwagandha. Updated on January 7, 2022. Entrada en blog. Disponible en:  https://www.healthline.com/nutrition/ashwagandha#9.-Relatively-safe-and-widely-available